La mayoría de los países de la UE han apoyado la idea de revisar algunas disposiciones del Tratado de Schengen sin poner en peligro la libre circulación de personas.
"El refuerzo de los controles en las fronteras interiores [de la UE] no se permitirá salvo que se respeten unas condiciones muy estrictas en las que todos estamos de acuerdo", ha indicado en rueda de prensa el ministro húngaro del Interior, cuyo país preside la UE.